En esta entrega, conversamos con Luis Seminario, académico del Campus Chillán y parte de la directiva del Sindicato N°2 UdeC. A través de su historia, nos invita a reflexionar sobre la unión entre campus y la fuerza colectiva que sostiene el trabajo sindical.
Luis Seminario llegó desde Perú en 1996 para cursar un postgrado en la Facultad de Ingeniería UdeC. En 2001, a través de un llamado a concurso, se integró a la planta del Departamento de Agroindustrias en el Campus Los Ángeles y, desde 2010, trabaja en la Facultad de Ingeniería Agrícola en el Campus Chillán. Son 23 años de trayectoria en la UdeC que Luis valora profundamente: “Me considero afortunado de haber tenido la oportunidad de ser parte de esta prestigiosa Universidad. Valoro el aporte que realiza en la formación del capital humano, con un sentido ético, de responsabilidad social y ambiental.” Añade que “es el mejor lugar para trabajar, porque ofrece un ambiente laboral sano y digno”.
Su ingreso al directorio del Sindicato 2 UdeC se explica por el deseo de aportar: “Desde que me incorporé como socio al Sindicato, pude ver en su directiva a un excelente grupo humano, con vocación de servicio (…) Lo que finalmente me motivó a unírmeles fue la necesidad de retribuir y fortalecer el trabajo y la imagen del Sindicato 2 en los tres campus”.
Sobre los desafíos actuales de la organización, Luis destaca dos factores clave: el crecimiento exponencial de asociados y los cambios estructurales en la Universidad, lo que se traduce en un esfuerzo adicional para responder a un mayor número de necesidades: “Estamos obligados a ser vigías, estar atentos, y ampliar nuestras demandas en las próximas negociaciones colectivas frente a las autoridades universitarias”.
En cuanto a su aporte en la directiva, tiene una meta clara: “Deseo ver la consolidación del Sindicato 2 en estos tres territorios, actuando como un solo bloque, sólido y con mucha fuerza. Para lograr mayores beneficios y seguridad para todos nuestros asociados, indistinto del lugar en donde se encuentren laborando”.
De pocas palabras, reflexivo y con una visión muy positiva de las cosas, Luis concluye la entrevista con un mensaje a sus compañeras y compañeros de la directiva: “Admiro a cada uno de ellos, porque, a pesar de que sus caracteres y temperamentos son distintos, pueden unirse como los engranajes de un mecanismo único (…) Que el legado de aquello que estamos construyendo hoy perdure por siempre y sea el sello de nuestro sindicato”.




